Veranos mágicos compartiendo jornadas de pesca con los más pequeños

Veranos mágicos compartiendo jornadas de pesca con los más pequeños

Veranos mágicos compartiendo jornadas de pesca con los más pequeños

por 12 de junio de 2012 6 comments

En la historia de cada pescador siempre hubo un comienzo que la mayoría de los casos se remonta a su infancia. Y es más que factible que muchos de los bautismos de los más peques con la caña se produjesen en verano cuando ya no hay colegio, más tiempo libre y una agradable temperatura a la espera de ese pececito cuya captura les hace sentir como unos campeones.

Y nuestros peques pescadores también encontrarán en los concursos de pesca de verano un motivo de estímulo tanto para ser mejores pescadores como para participar en un sano ejercicio de competitividad.

Para ellos la llegada del verano supone un momento mágico: buen tiempo, aumento del tiempo libre, paréntesis de los estudios y en muchos casos el acercamiento hasta la costa para veranear. Muchos chavales anhelan durante varios meses la llegada del verano, Semana Santa o puentes para reencontrarse con su afición en el mar, y sobre todo compartir batallitas con sus compinches de aventuras de caña entre rocas y arenales.

Los peques que residen todo el año en un punto ubicado en la costa, cerca de un río o un embalse lo tienen más fácil: disponen del punto de pesca a tiro de piedra durante todos los días y además en verano siempre se pueden añadir turistas de otras latitudes con los que es factible compartir afición. A la postre se van germinando lazos de amistad o recuerdos para siempre en estas pescatas que a veces se pueden mezclar con un pizca de típicas travesuras infantiles.

de pesca con los más pequeños

Como ocurría en la famosa serie televisiva “Verano azul”, el periodo estival es para los niños la época donde se viven las experiencias más intensas y reencuentros con amigos de temporada.

Sin duda la pesca despierta mucha curiosidad entre muchos de nuestros pequeños. A los que aún son profanos en la materia les parece algo mágico el ser testigo entre las escolleras o arenales como con una caña, hilo y gancho se puede elevar al cielo un pescado que nada bajo la superficie del agua. Un milagro para el niño que observa como con el cebo se tiene la capacidad de apresar al mismo pez que siempre se le escapa como un misil cuando intenta cogerlo con sus manos al acercarse a él con sus gafas de bucear.

Muchas veces el primer contacto de los infantes con la pesca es más que casual: el reclamo de un grupo de amigos que le animan a añadirse al grupo, empezando este estreno casi como si fuese un juego o aventura.

Echando la vista atrás

Sin duda en gran parte de nuestros seguidores ahora ya en la edad madura perdura aún el recuerdo grato de ese niño que comenzó en este mundillo acompañando a sus padres o abuelos, incluso con cañas de bambú y carretes Sagarra.

En el pescador siempre quedará grabado en su memoria el eco de los sabios consejos del primer maestro, que bien pudo ser un mayor, otro compañero de la misma edad o aprendiendo entre la panda de amigos mientras se cacareaban trucos en el espigón al que se acercaban con sus bicicletas para capturar todo aquello que les fuese es posible.

La primera vez

Como tantas cosas en la vida, siempre es imborrable de la mente el recuerdo del primer pez capturado, la adrenalina descargada con la emoción y sobre todo la gran dificultad con sus pequeños dedos de cómo sacarle el anzuelo sin pincharse o cogerlo con las manos temiendo un “gran bocado del animal” o herirse con sus aletas. Y es más que probable que en muchos grupos de pescadores infantiles haya siempre un líder, un pequeño niño que sabe más sobre pesca que el resto, bien por leer revistas, informarse por foros o webs, tener más práctica o recibir más consejos de primera mano de expertos.

La pequeña Gemma con una de sus capturas

Posiblemente, muchos los que estáis leyendo este artículo hayáis vivido también ese verano azul, pescando en pandilla, compitiendo entre todos a ver quién sacaba el pez más grande y teniendo siempre la ilusión de llevar a casa una buena pieza o un número suficiente de capturas para ser el orgullo de sus padres. Realizar una cena con los pescados capturados por el “niño” o la “niña” es sin duda una enorme satisfacción para el aprendiz, que ve recompensado su esfuerzo con los elogios de su familia.

Seguro que en este tema de los peques relacionado con la pesca habrá mil anécdotas y cientos de recuerdos, pero siempre quedará la responsabilidad de inculcar a nuestros pequeños para que sigan persistentes en la afición. Sin fomentar cantera, no habrá futuro ni relevo generacional, pues la menor afluencia de peces por culpa del despropósito humano tampoco anima ya que sin pescados se desalientan a los posibles pescadores. Es vital el defender el medio acuático, esta actitud también habrá que inculcarla a los niños.

Torneos de verano

Los campeonatos de pesca veraniegos son otro momento estelar para los niños pescadores. Un motivo de encuentro y ruptura de la monotonía estival, estimulando a los jóvenes a ver quién puede sacar el pez más grande y sobre todo ocupar el podium.

Como en todo deporte, siempre suele haber participantes que son serios candidatos a ganar el torneo por su gran capacitación. Otros simplemente se apuntan para pasar un rato en compañía de otros amiguitos, a ver si la suerte acompaña con la picada inesperada de una buena pieza que dé oportunidades de ocupar la parte alta de la clasificación.

Sergi con una de sus capturas

Muchos de estos concursos en realidad no son más que una especie de colofón de rápidos cursillos, o divertimento de veraneantes con poca práctica en la pesca.

En cualquier caso, la organización de campeonatos infantiles siempre genera afición. Como nos comenta un organizador de torneos de pesca:

[quote]“Es vital para fomentar la pesca deportiva en los más pequeños, les enseña a ser respetuosos con el medio marino, el entorno y sin duda supone un gran estimulo para nuestros jóvenes para que sigan en esta afición”. En el último campeonato que este monitor de pesca organizó el verano pasado notó que “el compañerismo se palpa entre los participantes, hay una rivalidad sana, creo que estas competiciones son muy positivas, es una experiencia divertida que les estimula a seguir pescando. Además hay otro valor positivo; el buen ambiente que se genera entre los padres que desde la sombra apoyan a sus hijos. Se genera una agradable relación social entre los distintos progenitores de todos los concursantes”.[/quote]

Una clave de estos eventos es dar premios a todos los participantes: “Simplemente con un pequeño detalle como una medalla por participar ya se obtiene una gran sonrisa de estos pequeños que con este metal se sienten implicados en el torneo”, dice el organizador.

Es muy importante el papel de los patrocinadores y organizadores para satisfacer a todos los niños, y llevar con éxito estos concursos: “Sin la organización de las instituciones como los ayuntamientos  y distintas empresas que proporcionan material y regalos, no sería posible el ofrecer este día mágico a nuestros pequeños pescadores. Todo tiene que salir casi perfecto para que salgan con un buen sabor de boca y el recuerdo de un día inolvidable”.

Pues nada pequeños amigos, ¡esperamos que paséis un buen verano con la caña!

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6 Comentarios

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  1. José Luis Lago
    #1 José Luis Lago 16 junio, 2012, 10:55

    ¡gracias amigos por vuestros comentarios!
    El artículo va dedicado tanto a los niños para que valoren esta etapa de su vida, como la los mayores como yo para recordar a nuestros maestros de pesca y las lecciones de aquellas personas como nuestros padres o abuelos que para algunos desgraciadamente ya no están. Un saludo

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  2. José Luis Lago
    #2 José Luis Lago 16 junio, 2012, 10:55

    ¡gracias amigos por vuestros comentarios!
    El artículo va dedicado tanto a los niños para que valoren esta etapa de su vida, como la los mayores como yo para recordar a nuestros maestros de pesca y las lecciones de aquellas personas como nuestros padres o abuelos que para algunos desgraciadamente ya no están. Un saludo

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  3. Toni Martínez
    #3 Toni Martínez 13 junio, 2012, 16:45

    Son el futuro de la pesca y estamos a tiempo de que no cometan los mismos errores que nosotros para que puedan disfrutar del medio.Espero que les dejemos un buen legado porque es nuestra responsabilidad y además se lo merecen.Genial artículo Jose Luis!!

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  4. Toni Martínez
    #4 Toni Martínez 13 junio, 2012, 16:45

    Son el futuro de la pesca y estamos a tiempo de que no cometan los mismos errores que nosotros para que puedan disfrutar del medio.Espero que les dejemos un buen legado porque es nuestra responsabilidad y además se lo merecen.Genial artículo Jose Luis!!

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  5. Juan Urrutia
    #5 Juan Urrutia 12 junio, 2012, 22:17

    Entrañable artículo, José Luis. Esos recuerdos infantiles son imborrables, yo recuerdo mis primeras salidas como si hubieran ocurrido ayer.

    Abrazos.

    Contesta a este comentario
  6. Juan Urrutia
    #6 Juan Urrutia 12 junio, 2012, 22:17

    Entrañable artículo, José Luis. Esos recuerdos infantiles son imborrables, yo recuerdo mis primeras salidas como si hubieran ocurrido ayer.

    Abrazos.

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