Un día de pesca en lo desconocido

Un día de pesca en lo desconocido

por 20 de marzo de 2012 0 comments

La idea romántica del pescador playero de un día de pesca donde permanece inmóvil durante horas frente a su caña no es en absoluto acertada cuando hablamos del Cantábrico o el Atlántico, que obliga al pescador a retirarse o avanzar con relativa rapidez en función de las mareas.

Hace unos días, un grupo de amigos nos desplazamos a un pesquero que ninguno de nosotros había pisado jamás, lo cual siempre aumenta las posibilidades de regresar a casa sin haber tocado escama.

Fishing at sunset on Seaford beach, East Sussex.

 

En esta época de veloces subidas y bajadas del mar, esto resulta aún más evidente. Además, cuando la morralla fuerza la pronta sustitución de los cebos, las idas y venidas del aficionado son constantes, cebando, lanzando y volviendo a cebar. Me gustaría ver en esta tesitura a todos aquellos que se atreven a decir que la pesca no es un deporte.

Cebos y aparejos para un día de pesca en un pesquero desconocido

Con arenícola y tubo, en especial con éste último, fueron realizadas todas las capturas de la jornada. Los aparejos, sencillos, que se enredan menos, con una única y larga gameta. El grosor de ésta es importante, pero no por el recelo que puedan mostrar los peces, y menos de noche, sino porque si utilizamos ramalillos excesivamente finos la corriente nos los devolverá convertidos en un lío inextricable. Pesca más una gameta del 0,35 que presente bien el cebo que una del 0,24 que a cada lance se transforme en un ovillo.

Resultado de la pesca

Las herreras hicieron acto de presencia en poco tiempo, entrando la primera al gusano de tubo. Era un animal precioso, de buen porte y majestuosa librea que, según palabras de su hábil captor, dio una pelea que le hizo pensar en un pez más grande. Una estupenda captura.

Resultado de un día de pesca

 

Pescamos varios sargos y herreras que fueron devueltos al mar por ser de escasa talla. Para que aquella pesca fuera típica de invierno, digna del frío que hacía, faltaba la aparición de unos rojos y bigotudos invitados: los salmonetes. No faltaron a la cita, salieron tres, dos de buena talla, y el tercero, sobre los ochocientos gramos, una captura superior dentro de esta especie.

Un día de pesca con amigos

 

Recuperando la temperatura corporal

Finalizada la jornada y habiendo disfrutado de una pesca tan entretenida como tranquila, pues nadie más que nosotros, las olas y una preciosa luna llena estaban en el pesquil, emprendimos el viaje de regreso a casa, no sin antes recuperar la temperatura corporal perdida llevándonos al gaznate abundante caldo de gallina.

[box size=”large” border=”full”]Y a ti ¿qué resultado te ha dado pescar en zonas que jamás habías pisado?[/box]

Más artículos interesantes

Primer Objetivo científico de pesca Roshi en el Delta del Ebro: marcar y soltar
visitas 58
El pasado 28 de julio se celebró en las aguas del Delta del Ebro un evento de pesca enfocado exclusivamente para los pescadores y diversas especies de...
Las 5 características clave para elegir un paseante top
visitas 394
El paseante es un señuelo de superficie del que hemos hablado en muchas ocasiones en Coto de Pezca. No es para menos ya que es de los artificiales más...
Pesca de jurelas a spinning en verano: dónde, cuándo y cómo capturarlas
visitas 591
Estando en pleno verano, con las temperaturas en lo más alto y las playas abarrotadas de bañistas y ruidos de actividades náuticas… ya nos podemos hac...
A la búsqueda de la tonalidad de los cebos artificiales perfecta: reflexiones para el estío
visitas 395
La pesca, como cualquier otra disciplina, está necesariamente sometida a una serie de reglas que influyen en su práctica. En este sentido, y en lo que...

No hay comentarios todavía

Participa en la conversación

No hay comentarios.

Anímate y se tú el que comience los comentarios de este artículo.

Tus datos estarán seguros!Tu cuenta email y datos no serán publicados, ni compartidos con terceros.