¿Qué nos engancha a los pescadores?

¿Qué nos engancha a los pescadores?

por 6 de abril de 2013 4 comments

Los que nos dedicamos a perder el tiempo en la pesca de río o en la pesca de mar, siempre encontramos una excusa. Si llueve, porque llueve, y si hace sol, porque hace sol. Los pescadores siempre tenemos esa explicación científico-técnica que pueda garantizar la unidad matrimonial durante nuestra maratonianas jornadas de pesca.

Dicen la malas lenguas que los domingos por la tarde se ven muchos remolques con perros, en esos “lugares prohibidos” de la carretera en los que nadie para, pero curiosamente siempre están llenos. Y aunque cazadores y pescadores sólo compartimos “cartelito” de mentirosos, en el fondo, en algo sí nos parecemos, porque cuando se va al monte, al río o al mar, la primera pieza siempre es “para justificar”. Curiosa relación la de la pesca y el matrimonio, ¿no?

Los peces no son como los pimientos de padrón “que unos pican y otros non”; o pican todos o no pica ninguno.

Pero sí que es verdad, siempre encontramos una excusa para volver a intentar lanzar la caña de pesca. Los pescadores sabemos que en la pesca lo único que tenemos garantizado es el más absoluto fracaso. Bueno, y romper la caña en la primera lanzada, que también es posible.

Los peces son caprichosos

Para los profanos en la materia, os puedo decir que si hay algo de verdad caprichoso, son los peces. Los peces no son como los pimientos de padrón “que unos pican y otros non”; o pican todos o no pica ninguno. Es nuestra penitencia. Porque los pescadores no vamos a pescar, los pescadores peregrinamos. Conozco a alguno que cruza la frontera y hace 350 kilómetros para ir a tirar el anzuelo, y ¡no es broma! Si eso no se merece “La Compostelana” ¡ya me diréis! Otros llegamos a levantarnos de noche para “no hacer cola en el santuario”. ¡Que casi somos 100.000 en toda Galicia!

¿Qué nos engancha a los pescadores?

Son todas estas dificultades y calamidades las que nos enganchan, las que nos meten el vicio en el cuerpo, o las que, probablemente, nos lleven a la ruina. Dicen los mayores que “pescador de caña pierde más de lo que gana” (en gallego: pescador de caña perde máis ca gaña”) y no van mal encaminados: ¿no seréis tan ingenuos como para pensar que pescan igual las cañas de 10 que las de 100 euros, no? ¡A los peces también les gustan las cosas de calidad! Siempre tenemos una excusa amigos, siempre…

placer de la pesca

Somos especiales

Pero, por lo menos, somos especiales. Vamos cargados con nuestros aparejos de pesca y nuestros problemas, pero siempre llevamos la misma ilusión, “la del primer día”. A nosotros no nos importa llenarnos de fango y mierda (con perdón) y pasar por delante de los más glamurosos puertos de España, como si tal cosa. Bueno, en los pocos puertos en los que aún nos dejan perder el tiempo; a ver si de una vez por todas se dan cuenta los políticos de que el mar es de todos, y que, por lo tanto, no pueden privatizar lo poco que nos queda: la ilusión.

Para saber lo que es ser pescador hay que vivirlo. ¿Cuántos de los que te conocen no lo entiende?

Más artículos interesantes

La seguridad del pescador: una cuestión de perspectiva demasiado subjetiva
visitas 98
Tal vez sea porque uno se va haciendo mayor y sabe que a ciertas alturas de la vida tiene mucho que perder, o quién sabe la verdadera razón, pero desd...
La pesca con mosca en “El río de la vida”
visitas 98
He dado con un fascinante relato autobiográfico sobre ríos y pesca con mosca pero no es netamente un libro sobre técnicas de pesca, estudios de trucha...
Volver a pescar: retomar las viejas costumbres
visitas 314
Por mucho que pretendamos lo contrario, la vida a veces nos lleva por sendas angostas y tortuosas, y no avisa. Hoy, por ejemplo, nos puede sonreír en ...
Pescando mi primer atún rojo
visitas 386
La pesca del atún rojo, el gran coloso del Mediterráneo está en auge y cada temporada más aficionados al spinning se hacen al mar para la captura de u...

4 Comentarios

Participa en la conversación
  1. jose antonio
    #1 jose antonio 8 abril, 2013, 13:47

    Esto me recuerda a aquel pescador que un domingo a las cinco de la mañana se levanta para ir a pescar. Se pertrecha, coge las cañas, sale de casa y ve el impresonante aguacero que esta cayendo, por lo que deja los aparejos, se desviste y vuelve a la cama. Se acerca a la oreja de su mujer y le susurra ”cariño, no veas lo que esta lloviendo”, y ella responde “y te puedes creer que el gilipoyas de mi marido se ha ido de pesca?”
    Cosas del matrimonio y la pesca……..

    Contesta a este comentario
  2. Toni Martínez
    #2 Toni Martínez 8 abril, 2013, 12:00

    La ilusión como el primer día, de eso no hay duda. Y siempre aprendiendo!!

    Contesta a este comentario
  3. Carlos Gonzalez Delia
    #3 Carlos Gonzalez Delia 14 marzo, 2013, 23:46

    Amigo esto es la pura y cruda realidad. A mi me pasa lo mismo .

    Contesta a este comentario
  4. Javier Sousa
    #4 Javier Sousa 25 mayo, 2011, 17:08

    Muy bueno

    Contesta a este comentario

Tus datos estarán seguros!Tu cuenta email y datos no serán publicados, ni compartidos con terceros.