Nociones clave para mejorar tu lance en la pesca a mosca

Nociones clave para mejorar tu lance en la pesca a mosca

Nociones clave para mejorar tu lance en la pesca a mosca

por 5 de marzo de 2013 3 comments

El lance en la pesca a mosca es una parte fundamental, por no decir la principal. Un buen lance es más de la mitad del trabajo hecho, lo demás ya no depende al cien por cien de nosotros.

Como en cualquier otra modalidad, lo primero que nos enseñan, o aprendemos, es a lanzar, pero, a diferencia de las demás, en la pesca a mosca el lance determina todo lo demás. Miramos a otros pescadores, observamos paso a paso cada uno de sus movimientos y cuando creemos que estamos preparados, nos disponemos a ejecutarlo; sin embargo, la práctica es más compleja que la teoría. Por esta razón intentaré dar algunas nociones teóricas básicas, lo demás se aprende tras horas y horas de práctica.

Antes de empezar con el lance en la pesca a mosca

Es cierto que se necesitan horas y horas en el río para aprender a lanzar (sobre todo en la pesca con mosca seca) y aun así no somos capaces de completar un buen lance. Puede haber muchas razones que lo expliquen, pero siempre hay dos que no fallan: la colocación de la mano y el cuerpo.

Colocación de la mano

Lo primero que debemos aprender es a coger correctamente la caña. Tenemos que agarrar la caña de manera firme y segura por la empuñadura, sin apretar el puño en exceso porque dificultaría la movilidad de la muñeca. A la hora del lanzado, hay pescadores que prefieren poner el dedo pulgar sobre la empuñadura (A), y otros colocan el dedo índice (C). Existe una tercera manera de agarre en el que la palma de la mano se sitúa en el lateral derecho de la caña y el puño suavemente cerrado (B). Yo prefiero situar el dedo índice, pero como he dicho depende de cada uno.

¿Cómo coger la caña para realizar un lance en la pesca a mosca?

Fuente: http://vlacula.tripod.com/tecnicasMOsca.htm

Colocación del cuerpo

El segundo aspecto a tener en cuenta antes de empezar es la posición del cuerpo y las piernas. Normalmente, se adelanta ligeramente la pierna contraria a la mano con la que sujetas la caña, obteniendo un mayor equilibrio. En lo que se refiere a la posición del cuerpo, se suele inclinar levemente hacia delante (al menos en mi caso), sobre todo en la pesca con ninfa.

Estefanía Gómez realizando un lance en la pesca a mosca

Postura típica en la pesca con ninfa: pierna contraria adelantada y cuerpo ligeramente inclinado.


Tipos de lances

Existen varios tipos de lances que, a mi modo de ver, dependen de las condiciones del lugar en el que nos encontremos, ya que no utilizaremos el mismo lance en un lugar con mucha vegetación que en otro sin ningún tipo de obstáculo. No obstante, me centraré en los dos que más utilizo y que, en general, son los más utilizados: el rodado y el lance con mosca seca.

El lance rodado

El rodado se utiliza principalmente en la pesca con ninfa. Su técnica es simple pero, como ya he dicho, la práctica es más compleja que la teoría, por lo que no es de extrañar que no se termine de dominar el primer día.

Se puede decir que su ejecución se divide en dos pasos. El primero consiste en mover el brazo hacia arriba dejando la línea estirada al frente, y situando la caña verticalmente aunque un poco inclinada hacia atrás. De esta manera, la línea quedará formando una especie de curva (similar a la de la letra D). La segunda parte del lance consiste en realizar un movimiento recto y rápido (de aceleración), finalizando en un golpe de muñeca que ayude a la línea a realizar el bucle en el aire y acabe estirada en el agua (es difícil explicarlo sin verlo, pero básicamente esta es la técnica a seguir).

El rodado

Últimamente, con la generalización de la pesca al hilo, se utiliza menos este lance en la pesca a mosca, y se emplea un tipo de lance que, bajo mi punto de vista, podría considerarse una variante del rodado, ya que los pasos prácticamente son los mismos. En este lance al hilo: movemos el brazo hacia arriba situando la caña de manera vertical e inclinada hacia atrás (como en el rodado, pero en esta ocasión la inclinación es mayor, ya que se necesita dar más fuerza al hilo que a la línea), pero en este caso en lugar de quedar el hilo formando una curva a nuestro lado, queda colgando a nuestra espalda, de esta manera el movimiento del brazo a la hora de lanzar es el mismo (rápido, de aceleración), lo único que cambia es el movimiento del hilo, que en lugar de formar un bucle, realiza una especie de parábola de atrás hacia delante. Además, la separación del brazo respecto al cuerpo es mayor en este lance que en el rodado, donde el brazo está casi pegado al cuerpo.

Estefanía Gómez realizando un lance en la pesca a mosca

En el lance al hilo vemos que la caña tiene un ángulo de inclinación mayor. Asimismo, podemos observar los aspectos anteriormente citados: pierna adelantada, cuerpo ligeramente inclinado, empuñadura “dedo índice”.

El lance con mosca seca

El lance con mosca seca es, sin duda, el más bonito y satisfactorio, eso cuando sale bien, porque es uno de los más difíciles de ejecutar, y en la mayoría de las ocasiones es más frustrante que satisfactorio. Nos puede costar días, meses incluso años llegar a dominar este lance, pero cuando lo logramos es como si algo mágico ocurriese, tiene una belleza especial y solo esperas poder repetirlo en los lances posteriores.

De esta manera, la descripción de este lance es algo bastante difícil de explicar, por lo que a penas comentaré varios aspectos a tener en cuenta, lo demás se aprende observando y practicando. En primer lugar, hay que tener en cuenta el ángulo de lanzado, para ello nos podemos imaginar un reloj, de manera que el movimiento se realiza entre las 11 y la 1, y la colocación de la caña en el momento de la posada se sitúa en las 9. Estos ángulos son recomendables para la pesca a una distancia corta-media, y líneas poco pesadas. Para líneas pesadas y distancias grandes el ángulo es más amplio, ya que se requiere más fuerza a la hora de lanzar. En este caso el lanzado estaría comprendido entre las 10 y las 2.

Una vez que asimilamos este “truco”, lo siguiente es controlar los tiempos, el compás de los falsos lances, que son cada uno de los movimientos previos al lanzamiento final, nos permiten sacar la línea y estirarla. Quizás sea de lo más difícil pero es fundamental, de manera que es muy importante la parada en las 11 y la 1, permitiendo que la línea se estire tanto en el movimiento frontal como en el trasero, y es que un buen lance trasero determina el lance frontal.

Ángulos del lanzado con mosca seca.

Otra de las cosas a tener en cuenta es el movimiento del brazo; muchos pescadores, sobre todo los principiantes, parecen no tener articulación en el codo, realizando movimientos bruscos y rápidos moviendo todo el brazo como una única pieza. El movimiento del brazo debe de ser suave, siguiendo un compás y utilizando el antebrazo para guiar ese movimiento. Por último, junto al brazo y la caña, es muy importante bajar la mano en el momento de la posada de la mosca, ya que permite que la línea quede mejor estirada.

Como veis, es difícil de explicar la mecánica del lanzado, y como ya he dicho, solo se aprende practicando, porque podría dar todos los consejos e indicaciones posibles pero si no lo intentas una y otra vez nunca lo vas a conseguir. Se suele decir que se aprende de los errores, y nunca mejor dicho, ya que viendo tus fallos, sintiendo qué es lo que haces mal y repitiéndolo una y otra vez, es como lograrás lanzar bien, sobre todo en la pesca con mosca seca, porque una vez que lo intentas por primera vez no pararás hasta conseguirlo, pasen las horas que pasen y olvidando el dolor de espalda y las ampollas de las manos.

Entonces, llega el momento que esperabas, cuando la línea queda totalmente estirada sobre el agua y la mosca posa en el agua como una pluma que cae a cámara lenta, sin apenas hacer ruido. Esa es la belleza del lance con mosca seca, lo sientes, sabes que lo has hecho bien porque lo sientes.

 

Más artículos interesantes

La pesca en Alaska (IV): En busca de las grandes truchas arcoíris de finales de verano
visitas 79
Ahora que cerramos la temporada de salmónidos en buena parte de nuestros ríos, es el momento en el que otros ríos de latitudes más norteñas nos ofrece...
En busca de el dorado: pesca del depredador más deseado de Sudamérica
visitas 166
El dorado es un fabuloso depredador muy representativo de las aguas dulces de Sudamérica, tanto en las cuencas altas como bajas. Es también conocido p...
Destinos de pesca: Río Namsen la joya de la corona de los ríos salmoneros noruegos
visitas 91
Hablar de salmón es relacionarlo rápidamente con Noruega. Aunque los salmones que llegan a nuestros mercados son de piscifactoría no es menos verdad q...
Destinos de pesca: Rio Skeena, el paraíso canadiense del salmón y de las truchas Steelheads (I)
visitas 103
El final de la primavera y la llegada del verano nos lleva a que se abran los destinos de pesca más al norte de nuestro planeta. Lugares de ensueño do...

3 Comentarios

Participa en la conversación
  1. Estefanía Gómez Hernansanz
    #1 Estefanía Gómez Hernansanz 7 marzo, 2013, 17:05

    Muchas gracias!!! La verdad es que si se quiere disfrutar al máximo esta modalidad no queda otra que manejar bien el lance, y eso solo se consigue echándole horas en el río. Pero al final siempre tiene su recompensa.
    Espero que te haya servido.
    Un saludo!!

    Contesta a este comentario
  2. Toni Martínez
    #2 Toni Martínez 7 marzo, 2013, 16:13

    Muy buenos consejos para iniciarse en una modalidad preciosa. Gran artículo!!! Después de leerlo solo queda ir al río y practicar sin parar. Saludos.

    Contesta a este comentario

Tus datos estarán seguros!Tu cuenta email y datos no serán publicados, ni compartidos con terceros.